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La segunda parte de mi ansiada y deseada esclava

Le 23 juin 2016, 08:26 dans Humeurs 0

Primero me roza despacio,  me moría de ganas de que me pegase fuerte, mas no afirmé nada y aguardé. El me vio la faz y comenzó a emplearlo poco a poco más fuerte. Yo no podía más de la calentura, toda mojada, y con la cola roja y ardiendo de dolor. Con cada golpe  me tragaba el grito de placer, me daba vergüenza hacer mucho estruendos. Cuando más me pegaba más me mojaba y más chillaba. Cuando estaba a puntito de terminar me deja,  no podía creerlo, no me había dejado terminar, verdaderamente hacía lo que deseaba conmigo.

 

Me da vuelta y me tira en cama,  sabía que tenía un juguete más. En ese instante  estaba esposada, con la cola cara arriba, y con el atrás… me sentía muy entregada. “Abrí las piernas “me afirmó. Yo abro con un tanto de temor, y  me sujeta de las piernas abriéndome bien. Me comienza a chupetear de a poco,  siento su lengua poco a poco más adentro de mi cola, haciendo que se vaya relajando poco a poco más. Mi cuerpo no podía más, tremía como jamás,  lo que hacía que cierre las piernas. “abrilas” me afirmaba, hasta el momento en que me afirmó seca y más fuerte, “abri!”... Fue una orden. Yo no me resistí más y le hice caso, me deje hacer lo que deseó. Me chupo y me toco tanto que  no deseaba otra cosa más que me metiese su pija en la cola mientras que  estaba entregada a él con las manos esposadas. Acabe otra vez y trajo entre los juguetes que me daba más temor y no sé por qué: unas bolas. Mientras que  me miraba me las iba metiendo de a una, muy de a poco en la cola. Yo no hacía más que tremer, en la cuarta me afirmó “metete esta vos”. Era de nuevo ese tono, me lo ordenaba. Obedecí de manera inmediata, toda vez que me charlaba de esta manera  no podía hacer otra cosa que hacerle caso. Me hizo meterme todas y cada una de las bolas enteras  sola, me lo había ordenado, no podía hacer otra cosa que cumplir.

 

En el momento en que me doy vuelta veo que la tenia muy, muy dura,  deseaba su pija adentro mío, no la quería chupetear pero, deseaba que me cogiese fuerte y que me acabase toda. Me mira, me da vuelta y  me la mete hasta el fondo. Yo tenía las bolas adentro de mi cola aún y cara que todo se sintiese muy apretado. Acabe al segundo que sentí su pija dura cogiéndome. Me dejo tremiendo, mas  me proseguía cogiendo de manera fuerte.  Lo mire y me afirma “desde ahora harás todo cuanto  te solicite, serás condescendiente, vas a hacerme caso, serás mi perrita”. Yo reviente, mi cuerpo no paraba de mojarse, y no lo podía pensar. “Me escuchaste? Serás mi esclava, y desde este momento  seré tu amo, y deseo que hagas lo que  afirme. Vos no vas a terminar más sin mi permiso y toda vez que lo hagas me lo vas a dar las gracias, me comprendiste? Decime, me comprendiste?”

 

Mirándolo a los ojos le afirmé que si , “yo no deseo un sí, deseo que me respondas bien” lo mire de vuelta y fallecida de vergüenza le respondo “si amo, haré lo que me solicites, deseo que me utilices como un juguete, dejaré que me hagas todo cuanto quieras”. Yo sentía que todo el cuerpo me tremía y cuanto más me cogía peor era.

 

No daba más de calentura, y cuando estuve a puntito de terminar me mira y me afirma “mira que no podes terminar,  no te afirmé que acabaras”. Le debí suplicar que me dejase, mi cuerpo no podía más, tenía la concha muy mojada, y las bolas de la cola me apretaban poco a poco más. Precisaba terminar.

 

En un instante comienzo a sentir en su pija que me iba ocupar de leche… lo sentí llegar y me moría por meterme su pija la en la boca y tragarme todo. Con esa idea acabe terminando sin su permiso, y no le gusto. “ponete en 4, es una orden”. Yo no podía ni mirarlo, le hice caso. “ahora contarás los diez latigazos y me vas a dar las gracias por cada uno de ellos de ellos”…y empecé:

 

Uno, gracias amo.

 

2, gracias amo.

 

3, gracias amo.

 

Cada vez lo hacía más fuerte y  me calentaba más.

 

4, gracias amo.

 

5, gracias amo.

 

Comenzó a pasarme el mango del látigo por la concha,  la tenía muy mojada y que hiciese eso me excitaba más.

 

6, gracias amo.

 

Ya prácticamente no podía ni charlar de la calentura y  proseguía pegándome en la cola y pasándome el látigo por la concha.

 

7, gracias amo.

 

8, gracias amo.

 

Yo suplicaba por el hecho de que acabe y al tiempo me volvía ida sentirme de esta manera, sumisa.

 

9, gracias amo.

 

Diez, gracias amo.

 

Cuando acabó  no me puedo pactar si acabe o bien no. Lo que si recuerdo es que tenía la cola ardiendo, y que ya sabía de qué forma iba a ser todo de ahí de ahora en adelante. Yo iba a ser su esclava,  le iba a hacer caso en todo cuanto me solicitara. No hacerlo implica un castigo, un castigo digno de una sumisa como .

 

Ahora escribo esto en mi casa, en mi cuarto de niña bien, con mi familia en la cocina, y con un vibrador metido en la concha, terminando cada 2 parágrafos, tal y como  me afirmó que haga.

 

Me ordenó que escribiera todo cuanto paso, y que lo subiese a algún lado. Desea ver los comentarios, desea ver como la gente se calientan con lo que escribo. Evidentemente le hice caso,  me ordeno que lo haga, y  obedezco. Si no cumplo no podré ser su esclava, y  necesito que me dominen, necesito que me utilicen, es la única forma de calmar la calentura incesante en la que me tiene.

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A la caza de mi ansiada y deseada esclava

Le 23 juin 2016, 08:21 dans Humeurs 0

Voy a comenzar a redactar algo que estuve retrasando dos días, pero por la vergüenza que por otra cosa. Es el relato de de qué manera conocí a mi amo.

 

Por casualidad nos cruzamos en tinder. Hace cierto tiempo me lo bajaron mis amigas y al comienzo me lo empleaban , soy un tanto tímida y esas cosas me cuestan. Más adelante le perdí el temor y comencé a emplearlo . Me parecía entretenido calentar tipos por chat, mas jamás me los hallaba, como ya afirmé soy tímida y esencialmente una niña bien… hasta el momento en que me cruce con Ale.

 

Parecía ser un tipo buenísimo, muy pacífico, y no me salió hacerme la puta con él, sencillamente chateábamos. Lo hicimos por dos semanas hasta el momento en que quedamos en toparnos. Fuimos al parque, tomamos unos mates, todo muy normal. Tras dos horas,  por alguna razón y no recuerdo como, el me conto que le agradaba jugar con esposas. Tenía esposas en su casa.

 

En ese instante, y lo sé pues me lo afirmó, me cambio la faz. Siempre y en todo momento había querido jugar con algo de esta forma. Muy frecuentemente me toque pensando en que me cogían atada, sin poder moverme y ida de placer. Ale no solo tenía esposas, sino más bien más juguetes, bolas, plugs,  vibradores a control a distancia...

 

La primera cosa que se me vino a la psique en el momento en que me conto sobre eso es lo ameno que sería salir a la calle con el vibrador puesto, que la gente mire y  vibrando por la parte interior, toda mojada, tratando de disimular la vergüenza y la calentura por la webcam porno.

 

Se fue haciendo la noche y nos dimos unos besos,  ya estaba muy caliente una vez que  me contase de sus juguetes, y con sinceridad precisaba más que besos. En el parque mucho no podíamos hacer, mas que la gente estuviese mirando me producía una mezcla entre calentura y vergüenza que no podía supervisar y cara que me moje cada vez más. Eran sencillamente unos besos, mas finalice encima de él, fallecida de vergüenza y excitada. Creo que una gran parte de la calentura venia de percatarme de que a él le agradaba mi vergüenza, le ocasionaba risa, y eso me calentaba y me ponía peor.

 

Ese día no paso nada, mas  llegue a mi casa muy mojada. Esa noche me toque pensando en el, en su mano rozándome la concha sobre la calza, en sus caricias que me hacían tremer.  Terminé con mis manos imaginándome esposada y cogida por su pija mientras que  me metía y sacaba el vibrador de la cola. Estuve todo el día después pensando en esa imagen y en las ganas que tenía de chupársela.

 

Creí que iba a soportar más sin verlo, lo que me había contado de sus juguetes me daba un tanto de temor, mas la calentura me pudo y al otro día lo vi. Fui a la casa de él resuelta a cogérmelo y a solicitarle que me esposase. Lo increíble es que pasó algo más que eso.

 

Comenzamos a besarnos y me comencé a empapar,  me moría por chupetearle la pija. Me arrodille, le saque todo y comencé a chupetearla. Mientras que me la metía despacio en la boca lo miraba a los ojos, haciéndome la puta, sin saber lo que me aguardaba.  Conforme me la metía entera en la boca lo miraba, y se le iba poniendo poco a poco más dura. No sé exactamente en qué instante me saque la ropa, ya no recuerdo. Nos acostamos y  proseguía chupando, jugando con la punta y volviéndomela a tragar toda como en un buen video porno gratis. El comienza a tocarme la concha muy despacio hasta el momento en que me mete los dedos de cuajo y  reviento, no podía contenerme más, le acabe toda la mano. Lo miro fijo y me afirma “ te afirmé que podías parar de chupetearla? Seguí”.

 

No lo podía pensar, no podía más de lo caliente y recién había tenido un clímax exorbitante, mas lo que me terminaba de decir me puso considerablemente más caliente que ya antes. Se la chupe como una desquiciada mientras que  me tocaba. Concluya terminando de vuelta con su pija dura en mi boca sin poder chillar del placer.

 

Me mira fijo y me acaricia despacio. Lo mire con un tanto de temor, ya sabía que era lo que me aguardaba, tras lo que me terminaba de decir no había más dudas. Se levanta y buscará sus juguetes, los trae tapados,  me moría por ver que tenía ahí y  la calentura me sacaba el temor a lo que venía.

 

Saca sus esposas y me anuda, me comienza a tocar despacio las tetas jugando un tanto con mis pezones. Yo estaba muy caliente, esas caricias no me faltaban,  precisaba que apriete y que me los muerda. Cuando se lo solicito me sonríe y comienza a morder y a tirar. Pese a ya haber acabado muy frecuentemente proseguía mojada y que me tocara de esta forma me ponía peor. Mis pezones estaban muy paraditos y apretados y sentir los dientes de él apretando me hacían tremer de placer. Tras un rato, cuando  ya no daba más de dolor y de la calentura me comienza a tocar la concha muy despacio y saca, de donde  no podía ver, otro de sus juguetes. Era un vibrador verde en forma de pija con un montón de anillos,  tremí con solo verlo. Me lo hace sentir un tanto cerca de la concha, y me lo mete encendido.

 

La sensación que tuve fue increíble, acabe con todo el cuerpo, me hizo tremer tanto que no podía quedarme quieta, y  proseguía metiendo y sacando y  apretándome poco a poco más. No podía parar de terminar.

 

“te agrada morocha?” me pregunta, su voz me puso más desquiciada, estaba muy mojada y terminé un par de veces más dejando todo el juguete lleno de mis jugos. Precisaba chupársela, conque con esposas y todo me metí su pija adentro de mi boca y comencé a chupetearla toda. Con toda adentro, podía sentir lo dura que la tenia, y más caliente me ponía.

 

En el momento en que me doy cuenta veo que había sacado algo más de sus juguetes… tenía un látigo. Yo me había olvidado por completo de eso. Lo miro con temor a los ojos, era imposible sacarme la faz de caliente, me daba temor, mas deseaba en tanto que lo usara en xvideos.

Un dia de playa con quien pudo ser el amor de mi vida

Le 23 juin 2016, 08:15 dans Humeurs 0

Una noche como otra cualquiera nuestro conjunto de amigos y amigas fuímos a uno de estos conciertos gratuítos que organizan en verano en la playa, en un caso así era de música electrónica y a mi no es el género de música que más me emociona mas fue elección popular, o sea terminé yendo y como Lucía estaba en exactamente las mismas que  decidimos ponernos al otro extremo de la playa, sentados y poniéndonos hasta arriba de cerveza. lo pasábamos bien pese a esa música, no parabamos de reírnos por cualquier cosa y  no se si por efecto de la cerveza ya no disimulaba mucho mis miradas a sus pies, eran los más bonitos del planeta no muy grandes, no sé, perfectos diría yo. No se si se dio cuenta mas se levanto y me afirmó que iba al servicio y que volvía, cuando vino afirmó que le había dado una conracturita en el pié y me lo puso sobre mis piernas como en un video porno xnxx:

 

- ¿me das un masajito?

 

- Por supuesto que sí no me importa

 

Comencé a masajearle los piés mientras que  cogió mi cerveza y comenzó a bebérsela de mientras que. Al rato cuando le pareció a ella me cambió el pié y me lo puso en mis manos

 

- ¿que pasa? ¿este asimismo te duele?

 

- No mas viendo el bulto de tu entrepierna no creo que te importe. - su sonrisa maliciosa me hacía ponerme todavía más caliente, se acabó mi cerveza y me cogió otra, no podía ni deseaba negársela, sentía que podía hacer lo que quisiese conmigo,  asimismo lo intuía. mientras que le masajeaba su pié izquierdo aproximó el derecho a mi boca.

 

- Lucía por favor, que hay bastante gente...

 

- Si deseas probarlos es tu ocasión, si lo haces no va a ser la última, te lo prometo, si no lo haces todo se termina acá, menos el masaje ¿eh? mi madre que bien se te da.

 

Me metí su pié en mi boca, comencé a relamer entre sus dedos, en ocasiones, me metía al pié a fondo y me tapaba la nariz a fin de que no respirara, se reía mucho y lo pasaba bien, comenzó a pasarme su planta del pié por mi lengua y me metía el talón a fin de que lo lamiera. No se el tiempo que estuvimos mas terminó con mi cerveza y había sacado un cuadernito de la mochila donde llevaba su toalla y demás cosas y comenzó a redactar. recibimos un whatsapp del resto que ya venían y que nos aguardaban en un punto bien conocido de esa playa para montarnos en los turismos de vuelta. Lucía me ordenó ponerle sus calcetines tobilleros y sus zapatillas deportivas, trás hacerlo me dio el bloc de notas y un bolígrafo xxx.

 

- si estás conforme firma eso, si bien viéndote creo que lo vas a firmar jajaja

 

leí lo que había escrito, parecía un contrato en el que si firmaba admitía ser su esclavo, sin límites, sería suyo y que podía decidir hasta si merecía o bien no continuar viviendo (si bien me aclaró que no pensaba hacerlo) resumiendo  era mi dueña, podía cederme, arrendarme y venderme a quien quisiese y cuando quisiese, y además de esto debía pagarle sus gastos de casa (vivía sola) y darle todo cuanto me sobrase de mi salario, sería su chacha y su esclavo sexual y podía exhibirme y vejarme públicamente y cuando terminara mi contrato de alquiler me iba a su casa a fin de que  dispusiera de más pasta y aparte de mi tiempo. Cuando firmé su carcajada fue sonora.

 

- A propósito el día de hoy duermes en mi casa. En el momento en que nos hallemos con ellos te voy a besar y tontearé contigo para justificar que estos nos aproximen a mi casa a los 2.

 

De este modo se hizo, llegamos a su casa y me mandó a la ducha y cuando terminé me llamó a su cuarto, estaba desnuda y solo con ademanes me hizo arrodillar y comenzar a comerle el coño, al cabo de un rato comenzó a apretar mi cabeza hacia ella, prácticamente no podía respirar hasta el momento en que comenzó a arquearse y descargó sus flujos en mi boca, me hizo lamerle de nuevo los pies, esta vez menos tiempo, el justo para grabarme, según ella para cerciorarse de que soy suyo para siempre y en todo momento, si algún día yo la dejara lo emplearía contra mi. se fue a un vestidor y me afirmó que me pusiese a 4 sobre la cama, vino con un arnés de toro porno.

 

- ¿Sabes? eres mi primer esclavo en propiedad, si bien ya he usado a múltiples tíos. tu serás al primero al que voy a desflorar el culo jajaja

 

- si, mi ama.

 

me comenzó a meter dedos hasta el momento en que decidió que su polla ya ensalibada por mi mismo entraba de forma perfecta en mi trasero, comenzó a encularme lento, dolía mucho mas  prosiguió incrementando poquito a poco el ritmo hasta el momento en que ya me follaba sin miramientos y el dolor se convirtió en placer, en el momento en que me iba a correr, paró en seco y se fue a la ducha.

 

- Vete a tu casa y ni se te ocurra tocarte ¿vale esclavo?

 

Esa fue mi primera noche del resto de mi vida, Lucía me empleó como deseó, tuvo más esclavos, que iban y venían, tuvo novios y rollos a los que  debía obedecer tal y como si de ella se tratara, me enculaban y me hacían tragar su leche, eso a ella le divertía. Lo que más le ponía era cuando estaba follandose a uno de sus novios y me ordenaban lamerles los pies o bien chupetearle los huevos o bien el trasero de ella. Sabía que la amaba y que ver a otro hombre follarla y encima vejarme me dolía si bien si me portaba bien después era muy cariñosa conmigo, y eso me compensaba. Me chifla ser su esclavo, y con sinceridad si cualquier día se aburriera de mi, no me importaría que  decidiera terminar con mi vida, me encantaría fallecer a los pies de su cama y a poder ser con sus pies sobre mi cara

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